Menú principal

Cómo superar la depresión postvacacional

estrés postvacacional

Insomnio, melancolía, nerviosismo, irritabilidad, incapacidad para concentrarnos… muchos son los síntomas que se asocian a la depresión o síndrome postvacacional. Un estadio de cierta tristeza o decaimiento en la vuelta a la rutina y al trabajo, tras una larga temporada de inactividad.

Hoy vamos a hablarte de este fenómeno que, de acuerdo con ciertos estudios, afecta a más o menos uno de cada tres trabajadores/as que se reincorporan a sus puestos tras las vacaciones.

¿Por qué sucede?

Las vacaciones son un paréntesis que nos permite (o así debería ser) volver al trabajo con más fuerza. En esos días nos acostamos y levantamos más tarde, cambiamos nuestra dieta y actividad física, contamos con más tiempo para el puro ocio… la depresión postvacacional no es otra cosa que nuestro cerebro ‘reajustándose’ a la vuelta a la rutina y amoldándose a los horarios, tareas y actividades más o menos fijas.

Síntomas del síndrome postvacacional

En mayor o menor medida, algunos de los siguientes síntomas están asociados a la depresión postvacacional: ansiedad, ritmo cardiaco irregular, irritabilidad, dificultad para conciliar el sueño, nerviosismo, incapacidad para concentrarnos…

Lo bueno es que estos signos no tiene por qué aparecer de manera exacerbada y, sobre todo, no tienen por qué extenderse más allá de unos pocos días, lo que nos conduce a nuestro siguiente apartado.

Cómo evitar la depresión postvacacional

Lo esencial para combatir el síndrome postvacacional es no dramatizar. La vuelta al trabajo ofrece oportunidades de conectar con compañeros y recuperar un necesario orden. Piensa, además, que seguro que hay días de fiesta y días libres en el horizonte. Estos son nuestros consejos:

–          No estés de vacaciones justo hasta el mismo momento de reincorporarte. Procura volver a tu casa un poco antes.

–          Trata de ajustarte al ritmo laboral ligeramente (horarios de acostarte y levantarte, por ejemplo) antes de volver a trabajar.

–          Especialmente en los primeros días, programa a lo largo de la semana actividades que supongan un aliciente (cine, una caña con los amigos, hacer algo de deporte, salir a cenar, apuntarte a una actividad…).

–          Programa una escapada para el otoño, que te permita tener una ilusión en el horizonte cercano.

–          No trates de hacer todas las tareas pendientes el primer día. Empieza a trabajar de manera gradual, siempre comenzando por las tareas más sencillas o que te resulten más agradables.

Escribe un comentario

Puedes usar: Etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>